PESTICIDAS

Los plaguicidas son una herramienta clave en la producción masiva de alimentos, para cubrir las necesidades de una sociedad cada vez más demandante.

Es de público conocimiento que la mayoría de los alimentos de origen vegetal reciben aplicaciones de fitosanitarios para prevenir el desarrollo de plagas y enfermedades en los cultivos, pudiendo permanecer sus residuos en los alimentos que se consumen diariamente.

 

LA ESTRUCTURA QUIMICA

Determina sus propiedades físico-químicas y su toxicidad, que se ve afectada por el tiempo de exposición (a mayor dosis recibida, mayor efecto tóxico).

Hasta el momento no se ha logrado que los productos sean lo suficientemente específicos como para actuar solamente sobre las especies a controlar, llevando a un uso indiscriminado, que genera aparición de resistencias y proliferación de nuevos organismos, siendo necesarias más aplicaciones u otros plaguicidas más tóxicos; que son perjudiciales para el medio ambiente y con diferentes efectos tóxicos y persistencia.

PESTICIDAS EN VINOS

Entre los atributos que conforman los aspectos de calidad e inocuidad de los vinos se destaca el cumplimiento de los LMR de plaguicidas permitidos por las diversas legislaciones según el destino comercial. Para los productos procesados, se considera el establecido para el producto en bruto. El problema mayor se presenta cuando son necesarias aplicaciones en épocas muy cercanas a cosecha, permitiendo el pasaje de residuos desde las uvas al mosto y luego al vino  

La incidencia de intoxicaciones humanas a partir de residuos de plaguicidas en alimentos normalmente es baja. Sin embargo, en la exposición crónica a través del consumo de alimentos, los riesgos se centran en su potencial carcinogénico, mutagénicos y teratógenico, así como en su posible actividad como disruptores endócrinos.

La principal norma regulatoria son los LMR. Es importante destacar que estos límites no son tóxicos, sino toxicológicamente aceptables, garantizando un amplio margen de seguridad en el cual los residuos pueden existir sin ser perjudiciales para los consumidores. Los LMR están dirigidos principalmente a controlar que el uso de plaguicidas esté de acuerdo a las normas autorizadas por las BPA. La detección de residuos en niveles menores o iguales al LMR significa que las instrucciones de las etiquetas y las BPA han sido seguidas apropiadamente.

El uso de fitofármacos en el cultivo de la vid puede provocar consecuencias toxicológicas, como en todo cultivo destinado a consumo humano o forrajes; problemas en la comercialización, cuando los residuos superan las tolerancias exigidas para un determinado mercado; problemas en la fermentación y problemas en la calidad final del vino.

La contaminación de los alimentos, además de suponer un elevado riesgo para la salud, implica enormes pérdidas económicas para el sector alimentario. El sistema de almacenamiento, las materias primas y los productos terminados, tienen puntos críticos que parecen resultar insalvables en las condiciones actuales de comercialización.

DETERMINACIÓN

Los kits ELISA son inmunoensayos enzimáticos, con formato cuantitativo, precisos y confiables que combinados con un lector ELISA 4303 Plate Reader, presentan una solución ideal para la medición simultanea de múltiples muestras, basándose en la capacidad de un anticuerpo específico para distinguir la estructura tridimensional del pesticida, siendo necesaria una extracción previa en el caso de los alimentos y muestras contaminadas. Ofrece una alternativa, con buenos niveles de sensibilidad para controles, pudiendo incorporarse con facilidad como metodología de screening. 

Eurofins Abraxis presenta en el mercado el primer kit para Glifosato con certificado AOAC.